A debate

A debate | Puente de Alcántara

Alcántara, ¿nuevo puente?

Debate sobre la idoneidad de crear un nuevo viaducto paralelo al puente romano

Fernando Ruiz Ruiz de Gopegui

Comité Editorial de la Revista de Obras Públicas.

Ramón Sánchez de León

ICCP. Autor del proyecto. Estudio AIA.

Pedro A. Rodríguez Izquierdo

CCP. Director del proyecto. Junta de Extremadura.

Pedro Navascués Palacio

Catedrático jubilado de la Escuela de Arquitectura (UPM).

José María Goicolea Ruigómez

Catedrático de la Escuela de Ingenieros de Caminos (UPM).

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Fernando Ruiz Ruiz de Gopegui | Comité Editorial de la Revista de Obras Públicas

A debate: el nuevo puente sobre el Tajo en Alcántara

Nuestro gran experto en puentes romanos, Carlos Fernández Casado, había adaptado el lema de la Academia de Platón con la frase “nadie construya puentes en España, sin haber pasado por Alcántara”.

Mucho más antigua es la decisión de Alfonso V de Portugal que, guerreando contra los españoles, cuando supo que estos iban a cortar “la puente de Alcántara” levantó el cerco de la villa diciendo a su defensor el Duque de Villahermosa “que no la quebrase que él rodearía porque tal edificio no se gastase, pues no quería el reino de Castilla con aquel edificio menos”. 

Hoy en día, que todo se mueve a través de las redes sociales, podemos ver que en un concurso promovido en la cuenta de Twitter de The General –@johnygrey– en 2019, Alcántara resultó elegido como “el mejor puente del mundo” frente al Golden Gate, Brooklyn, Millau, Firth of Forth….

Es una realidad. En España tenemos la fortuna de tener EL PUENTE por antonomasia, patrimonio no solo de los extremeños y españoles, sino de toda la humanidad.

Sorprende esta obra, tan lejos de cualquiera de las vías principales del imperio, que se financió con las aportaciones económicas de un grupo de municipios tal y como figura en una de las inscripciones. 

Alcántara resultó elegido el mejor puente del mundo en Twitter

Pero en ella los ingenieros romanos mostraron su destreza, tanto en la composición perfectamente equilibrada (aunque no sigue la máxima de que el número de arcos debe ser impar), como en su diseño estructural e hidráulico. Cualquier visitante se sorprende ante la altura de las pilas, máxime ahora que el río está regulado. Pero hay que ver en un grabado del siglo XVIII, como la creciente alcanzó una elevación de ciento sesenta pies y diez pulgadas, llegando a los riñones de los arcos.

Actualmente la obra comprende el puente, su arco honorífico y el templo votivo, aunque antiguamente tuvo edificaciones sobre el tablero que mandó retirar Carlos I. Las múltiples inscripciones suponen casi una “memoria” del proyecto. Nos indican que entró en servicio en el año 104, bajo el reinado de Trajano y que el autor de la obra es Cayo Julio Lacer, cuyas cenizas reposan en el templo. A una de las inscripciones se refería Jose Antonio Fernández Ordóñez en sus clases, como la mejor definición del arco: Ars ubi materia vincitur ipsa sua, “artificio mediante el cual la materia se vence a sí misma”.  

Decía Fernández Casado que “ha resistido durante diecinueve siglos y medio la furia del viento, la violencia de las avenidas del Tajo y las acometidas de los hombres”. Sin embargo, ahora, tras casi dos milenios de prestar servicio, se plantea la cuestión de si ha llegado el momento de liberarlo del tráfico que soporta.

La Junta de Extremadura tras estudiar las alternativas y realizar los trámites oportunos, contrató la redacción del proyecto de las obras del nuevo puente sobre el río Tajo en la EX-117 en Alcántara (Cáceres). El proyecto ya está redactado y cuando se escriben estas líneas, es inminente la contratación de las obras.

En los dos artículos que siguen se plantea la cuestión de si es necesaria la actuación. Por un lado, los promotores del “Nuevo puente de la EX – 117 en Alcántara” explican las razones de su alternativa, mientras que por otro, sus autores abogan por prolongar la vida útil de la obra romana.

 

Ramón Sánchez de León, ICCP | Autor del proyecto. Estudio AIA
Pedro A. Rodríguez Izquierdo, ICCP. | Director del proyecto. Junta de Extremadura

Una nueva vida para el puente de Alcántara

La carretera EX-117 forma parte de la Red Básica de Carreteras de la Junta de Extremadura y da acceso, desde la N-521 y a través de la EX-207, a varios municipios del oeste de la provincia de Cáceres. Entre ellos se encuentran Membrío, Arroyo de la Luz, Navas del Madroño, Brozas, Alcántara, Piedras Albas y Zarza la Mayor. Discurre esta carretera por un paisaje muy extremeño, entre granito, dehesa y jara, hasta llegar al río Tajo donde aparece la pizarra y el PUENTE con mayúsculas, el Puente de Alcántara.

Su autor escribió: “El puente, destinado a durar por siempre en los siglos del mundo, lo hizo Lacer, famoso por su divino arte“. Ahora es necesario, para cumplir lo que Cayo Julio Lacer nos legó, darle una nueva vida y liberarlo de la pesada carga de tráfico para la que nunca se concibió y a la vez realzarlo, si es posible aún más, para que el Puente pueda ser admirado y contemplado por todas las personas que lo visiten.

La problemática existente 

El Puente, construido en el año 103 d.C., soportó hasta los años 20 del pasado siglo el tráfico para el que se pensó: personas, animales, carruajes… La modernidad ha traído la necesidad de vehículos con unas dimensiones y cargas para los que el Puente no está diseñado y que ponen en peligro la estructura a futuro y la seguridad viaria de los que por allí circulan. En este sentido, hace más de 10 años, se comenzó a pensar de qué manera se podían resolver estas cuestiones:

Claves para resolver la problemática

La solución planteada

Con estas consideraciones se hizo un primer estudio de alternativas quedando descartada cualquier variante de la EX-117 aguas abajo del Puente, por la importante afección sobre Tajo Internacional que tendría, al necesitar una variante de varios kilómetros. 

Este territorio, de especial relevancia, situado en la región occidental de la península ibérica y compartida entre España y Portugal, tiene como eje principal el curso del río Tajo, zona protegida bajo distintas figuras de protección: Reserva de la Biosfera Transfronteriza del Tajo-Tejo Internacional (2016), Parque Internacional Tajo/Tejo (2003), Parque Natural del Tajo Internacional de Extremadura (2006) y Parque Natural do Tejo Internacional en Portugal (2000). 

Las soluciones posibles había que enfocarlas en el corredor existente entre el Puente y la presa teniendo en cuenta que:

La solución planteada

Con todas estas premisas la solución elegida fue una variante corta, de unos 700 m, que cumplía todos los requisitos antes enunciados y que se situaba a unos 200 m del Puente.

La redacción del proyecto para desarrollar esta solución se licitó en 2017, un concurso al que se presentaron los principales profesionales de la ingeniería especializada en estructuras de todo el país. La propuesta finalmente adjudicataria fue la presentada por la UTE Estudio AIA-INGEX.

La construcción de un viaducto paralelo al Puente Romano de Alcántara supone un fuerte reto para los ingenieros, no en vano, dos mil años de historia nos contemplan. La solución de un arco de tablero superior, encajado entre las dos laderas escarpadas del Tajo, se consideró la más natural y coherente para crear una perspectiva armónica con el entorno y en perfecta simbiosis con el Puente.

El arco es el emblema de las construcciones romanas. El proyecto retoma el arco como idea central en homenaje a lo romano.

El viaducto se diseña como una gran estructura mixta donde la pátina del óxido del acero corten se integra perfectamente con el color de la oxidación férrica de las pizarras de la zona y relega al hormigón de fuerte presencia en la presa.

El viaducto tiene una longitud de 409 m con un arco central de 180 m de luz que salva limpiamente el cauce ordinario del río Tajo y el resto con unos vanos de acompañamiento laterales. En el tablero se separan claramente el tráfico rodado del peatonal, para permitir una observación pausada y relajada de los visitantes del Puente desde la nueva estructura, creando un circuito peatonal de extraordinaria belleza que ahora no es posible.

El proyecto retoma el arco en homenaje a lo romano

Aunque ni la normativa ambiental ni la propia de carreteras de la Junta de Extremadura lo hacían necesario, se previó en la licitación del proyecto de construcción redactar un proyecto de trazado. El objetivo era incoar un expediente de información pública de todo el proceso realizado. Esta información pública se realizó en marzo de 2020 por un periodo de 30 días hábiles. Además, la Confederación Hidrográfica del Tajo, realizó otro trámite de información pública en febrero de 2020.

Finalizados los expedientes de información pública y una vez que se obtuvieron todos los informes sectoriales, en especial el ambiental, y la autorización para la ejecución de las obras por parte de la Confederación Hidrográfica del Tajo se procedió a aprobar el proyecto.

En diciembre de 2020, el Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura autorizó la contratación de estas obras. En la actualidad está publicada la licitación de las obras en la Plataforma de Contratación del Estado.

Recreación. Vista del puente romano desde el proyecto del nuevo puente. Foto: Estudio AIA-INGEX.

El camino ya se ha iniciado en la seguridad de que, con esta ambiciosa actuación, conseguiremos nuestro objetivo que no es otro que el de hacer realidad lo que Lacer nos encomendó hace 2000 años: que el divino arte del Puente dure por siempre en los siglos.


Pedro Navascués Palacio | Catedrático jubilado de la Escuela de Arquitectura (UPM)
José Mª. Goicolea Ruigómez | Catedrático de Ingenieros de Caminos (UPM)

Sobre el puente nuevo de Alcántara

No es necesario ponderar la importancia de este puente romano del siglo II, ni decir que es una de las obras de ingeniería más notables de Europa y como tal, recogida así en toda la bibliografía antigua y moderna, propia y ajena. 

Pero nuestro parecer, a modo de mudo lamento, quiere dejar constancia del pesar por la aprobación del proyecto de un nuevo puente inmediato al romano sobre la carretera de ámbito autonómico EX-117 que conecta con la frontera portuguesa, justo donde existe otro puente de fundamento romano con su propio paisaje inalterado, el puente de Segura sobre el río Erjas.

El paisaje de la cuenca del Tajo a su paso por Alcántara tiene como testigo más que milenario el puente llamado de Alcántara, y durante siglos aquel adusto paraje ha sido testigo de un ininterrumpido entendimiento entre puente y paisaje, tanto que es inimaginable esta obra de ingeniería en un lugar distinto y viceversa, imposible pensar en este paisaje sin “su” puente.

Con el tráfico actual el puente no ha dado muestras de daños

Podríamos añadir aquí algunas observaciones y recomendaciones sobre la conservación del paisaje, recogidas en el Convenio Europeo del Paisaje (Florencia, 2000), ratificado por España en 2007 y en vigor desde 2008, pero sería ya largo el argumento en estas breves líneas. Sólo añadiremos que el entorno paisajístico protegido del puente de Alcántara debería de ser hasta donde la mirada alcanza, y no el muy restringido ámbito que delimita su protección oficial (DOE, 29 de enero de 2015), como si se tratara de un lienzo de la noble muralla de Alcántara, para evitar que se construya en sus inmediaciones. 

Sin entrar en otros comentarios, ya quedó disminuido el paisaje con la construcción de la poderosa presa de Alcántara II (1969), que introdujo una nueva escala en el territorio, a 1000 metros del puente de Trajano. La presa, con su corpulenta altura de 130 metros se impone de un modo insoslayable al paisaje, frente a la sabia fábrica del puente romano, de sincera construcción pétrea que no oculta y que, a sus pies, parece frágil. 

Entre la presa y el puente, se introduce ahora un nuevo elemento, el puente nuevo con el argumento de librarle del paso del tráfico rodado. Ante esto cabe preguntar, en primer lugar, ¿por qué el puente debe dejar de ser tal puente para relegarlo a la muerta condición de mero superviviente formal? El puente indudablemente muestra algunas patologías, inevitables en una obra de esta antigüedad, que requieren un mantenimiento cuidadoso. 

Sin embargo, ninguno de estos defectos puede ser achacado al tráfico rodado. Con el tráfico actual, que se reconoce no controlar, y la limitación de carga de 16 t, el puente no ha dado muestras de daños. Nos permitimos conjeturar que las vibraciones inducidas por este tráfico sobre una masa del orden de las 100.000 t, solo podría producir a lo sumo efectos muy locales sobre el enlosado.

Recreación. Vista del proyecto del nuevo puente. Foto: Estudio AIA-INGEX.

En la memoria descriptiva del nuevo puente se habla de “armonía e integración con el puente romano”, aspecto harto discutible a pesar de buscar “proporciones clásicas” en las soluciones en arco. Pero por aquí no cabe, en modo alguno, hallar tal armonía formal. 

Tampoco vemos como justificación de la obra la necesidad de la creación de un circuito turístico peatonal que incluya “el paso por el nuevo puente sobre el Tajo, desde donde se observarán perspectivas del puente romano hasta ahora desconocidas”. ¿Es que no hemos gozado durante siglos de esta intangible belleza? Igualmente, no resulta imprescindible la creación de un aparcamiento turístico que, por los datos aportados en el proyecto, parecen coincidir con lo que se conoce como Rincón de los Engendros, en Alcántara, por las esculturas allí existentes de un benemérito artista local. 

¿Cabe admitir la propuesta de “poner en valor” el puente romano que  “como obra de arte tangible, emerge por encima de la dimensión funcional de infraestructura viaria después de 19 siglos? Ese es y ha sido siempre su valor excepcional, salvo que se demuestre que ya no puede seguir soportando el paso de vehículos de 16 t, con lo cual habrá que reducir las cargas para que siga teniendo la dignidad de un puente.

A nuestro entender, el nuevo puente debería tener una ambición análoga a la que tuvo en su día Cayo Julio Lacer, y mucho nos tememos, lo decimos con el mayor respeto, que en la historia de la construcción pueda parecer como una regresión, resultando moderno el antiguo y pretérito el nuevo.

Finalmente, resulta inquietante el siguiente párrafo tomado de la Memoria descriptiva del proyecto: “La Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Cáceres, en la sesión ordinaria celebrada el día 30 de abril de 2015, analiza la propuesta de trazado para el nuevo puente. Esta Comisión acuerda no emitir informe alguno al no ser competente para la emisión del mismo.”