Coyuntura

Adif y Adif Alta Velocidad; operativos durante la pandemia

María Luisa DomÍnguez González

Directora General de Planificación Estratégica y Proyectos de Adif.

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© Marcos Paulo Prado

La pandemia de la COVID-19 ha supuesto una situación insólita en la forma de vida a nivel global, más acusada en el mundo occidental. Una de las medidas impuestas para frenar la expansión de la pandemia ha sido la limitación de la movilidad. Pero a pesar del impacto de esta medida, y a diferencia de otros modos de transporte, Adif y Adif Alta Velocidad han mantenido plenamente su actividad en todos los ámbitos: gestión de la circulación, mantenimiento de sus infraestructuras, plena operativa de estaciones e instalaciones de servicio para transporte de mercancías.

Así, Adif y Adif Alta Velocidad han mantenido operativas todas las líneas ferroviarias que gestionan, continuando de manera ininterrumpida con la realización de las labores de mantenimiento y garantizando en todo momento la seguridad de la circulación, aunque fuese para un número muy reducido de trenes.

Medidas en estaciones de viajeros

A pesar del descenso en las cifras de movilidad durante la pandemia y de la importante reducción de su oferta, el sector del transporte está siendo clave para contribuir al mantenimiento de la actividad económica.

Por este motivo, desde que diera comienzo esta crisis, Adif ha realizado un importante esfuerzo para crear un espacio seguro en sus estaciones, mediante un conjunto de medidas que se han puesto en marcha progresivamente y que pretenden garantizar la seguridad de los viajeros y clientes durante su permanencia en las instalaciones. Además, la compañía ha trabajado conjuntamente con los operadores comerciales para lograr trasladar ese entorno seguro hacia los negocios de sus clientes.

Estas medidas se han ido estableciendo en función del núcleo poblacional en el que se encuentra ubicada cada estación, las características técnicas del edificio y el número de viajeros esperado, con el objetivo de tener controlado el riesgo de contagio. Además, siguen siendo revisadas periódicamente para evaluar su eficacia y adaptarlas a las necesidades de cada momento para garantizar al máximo la seguridad en los desplazamientos.

Las medidas implantadas son las siguientes:

Claves principales que han facilitado el proceso
Instalación de 34 máquinas dispensadoras de hidrogel en 14 estaciones

Se encuentran ubicadas en las estaciones de Madrid Puerta de Atocha, Madrid Chamartín, Barcelona Sants, Sevilla Santa Justa, Puertollano, Málaga María Zambrano, Castelló, Valencia Estació del Nord, Valencia Joaquín Sorolla, León, A Coruña, Ourense, Pontevedra y Santiago de Compostela. Se trata de máquinas accesibles para personas con discapacidad, que se activan sin contacto e incorporan instrucciones de uso, un pictograma para favorecer el distanciamiento social y evitar aglomeraciones, así como información de la composición del hidrogel para que sea tenida en cuenta por personas alérgicas a algún componente.

Cámaras termográficas de control de la temperatura y uso correcto de mascarilla

Se han instalado seis puestos de seguridad con ocho cámaras fijas en las estaciones de Madrid Puerta de Atocha y Barcelona Sants, en todos los accesos a las salas de embarque. Con la implantación de esta tecnología, Adif pretende reducir el riesgo de que cualquier persona con exceso de temperatura superficial (con una precisión de ±0.3ºC.), como posible síntoma de COVID-19, o que no lleve mascarilla o la lleve de modo incorrecto, pueda acceder a la sala de embarque y posteriormente al tren. El control de temperatura superficial y de uso correcto de la mascarilla está dirigido tanto a viajeros como a personal de Adif, Adif Alta Velocidad, de empresas ferroviarias, contratas y empresas comerciales que accedan en cualquier momento a las salas de embarque de ambas estaciones.

Sistema integral de gestión de aforos y colas de entrada

Se dispone de la información en tiempo real del número de personas que se encuentran en las salas de embarque de Madrid Puerta de Atocha y Barcelona Sants, además de poder conocer el estado de los accesos a las mismas. El sistema es capaz de generar avisos para que los responsables de la estación puedan adoptar las medidas operativas necesarias para garantizar el cumplimiento de las condiciones de aforo y distancia personal. 

Medidas para el mantenimiento de la distancia social de los usuarios de las estaciones

Se han instalado marcas de huellas para ayudar a los viajeros a reconocer la distancia de seguridad en los andenes de algunas estaciones con un importante tráfico de trenes de Cercanías, como Barcelona Sants, Barcelona Passeig de Gràcia, Madrid Chamartín, València Estació del Nord y València Cabanyal.

Igualmente, en las estaciones de Madrid Puerta de Atocha, Madrid Chamartín, Barcelona Sants y Valencia Joaquín Sorolla se han implantado itinerarios para distribuir el movimiento de los viajeros. Estos itinerarios se encuentran señalizados mediante flechas de color verde en el suelo que marcan los encaminamientos y cartelería que indica los lugares de acceso y salida de la estación.  

Adicionalmente, en las principales terminales ferroviarias se ha instalado cartelería informativa y pictogramas en diferentes puntos (puertas de acceso, ascensores, andenes, aseos, etc.), recomendando mantener la distancia social. Asimismo, se han distribuido a lo largo de diferentes puntos de las instalaciones carteles informativos que incluyen recomendaciones sanitarias de higiene y recuerdan la necesidad de distribuirse a lo largo del andén y en el interior de los trenes, así como no compartir los ascensores con otros viajeros.  

Aumento de la ventilación natural

Se ha tomado la medida de aumentar la ventilación natural, mediante la apertura controlada de puertas y ventanas.

Refuerzo de los mensajes de megafonía

Estos mensajes recuerdan medidas como la obligatoriedad de llevar puesta la mascarilla en todo momento o de mantener la distancia personal.   

Medidas especiales de limpieza

Adif ha intensificado las medidas de higiene en las estaciones que gestiona, de manera que se ha incrementado la frecuencia de limpieza de superficies de contactos y de aseos utilizando productos específicos para evitar infecciones. De manera complementaria a estos trabajos de frecuencia diaria, se realizan periódicamente y de forma planificada tareas de desinfección en las estaciones de Madrid Puerta de Atocha y Barcelona Sants se han desinfectado más de 82.000 m2 (unos 38.000 m2 en Sants y 44.000 en Atocha), alcanzando la actuación las zonas de vestíbulo, andenes y zonas exteriores.  

Con la vuelta progresiva de los viajeros, Adif, con el conocimiento y la información disponible en cada momento, determina en qué proporción es necesario reforzar o ampliar estas medidas, principalmente las centradas en las desinfecciones, el mantenimiento de la distancia social de los usuarios y el control de los aforos, de manera que se consiga una mayor optimización en la recuperación de la normalidad.

En este sentido, la entidad está procediendo a la contratación de nuevas desinfecciones de estaciones durante el año 2021 y la ampliación de los sensores para el control de aforos, que ahora están instalados en las zonas de acceso y salida de las salas de embarque de las estaciones de Madrid Puerta de Atocha y Barcelona Sants, a otras estaciones en las que previsiblemente podrían aumentar los flujos de viajeros durante los próximos meses.

Mínimo histórico de viajeros por ferrocarril en 2020

El año 2020 cerró con alrededor de unos 260 millones de viajeros transportados en los distintos servicios ferroviarios, según se desprende de la estadística del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana con datos hasta cierre de noviembre.

Este dato constituye un mínimo desde al menos 1995 y es aproximadamente la mitad en comparación a los algo más de 510 millones transportados en 2019, ejercicio en el que se había consolidado la recuperación del nivel de viajeros de ferrocarril previo a la anterior crisis, avanzando por encima de la cota de 500 millones de viajeros anuales.

En el caso de los servicios que realizan recorridos de larga distancia en corredores de alta velocidad, en 2020 se contabilizaron unos siete millones de viajeros, cifra que retrotrae al año 2007, ejercicio anterior a la puesta en servicio de muchas de las líneas actualmente en servicio, entre ellas la que une Madrid y Barcelona. Además, arroja un desplome del 65% (unos catorce millones de viajeros menos) en relación con los 22,3 millones de pasajeros que estos servicios registraron en 2019.

Respecto a Cercanías, los mismos datos apuntan a que el número total de usuarios de este servicio en los distintos núcleos de población en los que se presta se redujo prácticamente a la mitad, hasta registrar unos 235 millones, frente a los 442 millones de un año antes.

Evolución anual del transporte de viajeros por tipo de transporte
Fuente: INE. Marzo 2021.
Viajeros en transporte público
Fuente: INE. Marzo 2021.

Evolución a la largo del año

En la evolución mensual de los datos de viajeros del pasado año, tanto globales, como de los distintos servicios ferroviarios, se evidencia el impacto de las distintas fases y olas de pandemia y de las distintas medidas articuladas por las administraciones para afrontarlas, toda vez que todas ellas implican a la movilidad.

Así, en la referida estadística del Mitma se observa que, si bien en los meses de enero y febrero de 2020 las cifras de viajeros mantienen la tendencia de crecimiento del año anterior, en marzo ya se registra el primer descenso, fruto de la declaración el día 14 de ese mes del primer estado de alarma, que se prolongó hasta el 21 de junio.

Durante esos meses se contabilizan datos mínimos de viajeros transportados, toda vez que la oferta de servicio se limitó al máximo y sólo se permitían viajes motivadas por causas de fuerza mayor detalladas en el Real Decreto por el que se aprobó el Estado de Alarma.

De este periodo, los datos más reducidos corresponden a abril, mes en el que tuvo lugar el cierre de toda actividad no esencial durante quince días coincidiendo con la Semana Santa. Así en ese mes, el ferrocarril apenas transportó 3,83 millones de viajeros, frente a los casi 43 millones contabilizados en abril de 2019.

El grueso de estos viajeros, 3,63 millones de usuarios, correspondieron a los servicios de Cercanías, los que, aunque también con restricciones, mayor porcentaje de circulaciones mantuvieron para garantizar el acceso al trabajo de los empleados en servicios esenciales con garantías de seguridad y cumpliendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias. 

En el resto de los servicios, los que realizan trayectos de larga distancia por corredores de alta velocidad apenas contabilizaron 6.000 usuarios en abril, frente a los 1,90 millones de usuarios de abril de 2019.

Tras concluir ese primer estado de alarma, durante los meses de verano el tráfico ferroviario se recuperó ligeramente, pero sus cifras se mantuvieron aún muy lejos respeto a las del pasado año. En julio y agosto se movieron en ferrocarril de alta velocidad para largos recorridos unos 660.000 y 571.000 viajeros, respectivamente, cifras que contrastan con los 2,01 y 1,70 millones de pasajeros de los mismos meses de 2019.

En el último trimestre de 2020, con el surgimiento de la denominada segunda ola, la declaración el 25 de octubre de un nuevo estado de alarma y las restricciones aprobadas por los gobiernos autonómicos, el tráfico de viajeros de ferrocarril vuelve a mostrar un descenso. En octubre y noviembre se contabilizaron unos 428.000 y 358.000 viajeros, respectivamente, frente a los 2 millones y 1,8 millones de pasajeros de los mismos meses de 2019.

El impacto de la pandemia es similar en todos los distintos modos de transporte (según las estadísticas del INE a cierre de noviembre de 2020). Sin embargo, las infraestructuras ferroviarias deben garantizar la misma disponibilidad, seguridad y fiabilidad independientemente del número de trenes que circulen. Las estaciones se mantienen operativas, incrementando los niveles de limpieza y desinfección y dotándolas de nuevos servicios, como el suministro de gel hidroalcohólico o cámaras termográficas, a pesar de la drástica reducción de viajeros. Y las instalaciones de servicio para el transporte de mercancías se mantienen plenamente operativas, siendo elemento esencial para garantizar en todo momento el abastecimiento de la población.