La Innovación Abierta

Innovación

La innovación abierta

Un cambio de paradigma en el sector ferroviario

Workplace Innovation (WI) será el motor responsable de la mejora de los servicios innovadores y el desarrollo tecnológico de las empresas. Sus efectos están directamente relacionados con los niveles mejorados de compromiso de los empleados, innovación, mejora y atención al cliente que mejoran la competitividad a largo plazo. Estas estrategias tienen como objetivo promover comportamientos laborales innovadores para crear, introducir y aplicar nuevas ideas, procesos y productos. Este artículo analiza el WI en el sector ferroviario y cómo COVID-19 afecta a la industria. 

Palabras clave: Innovación, tecnología, COVID-19, cadenas de valor, competitividad.

Workplace Innovation (WI) will be the driving force responsible for the improvement of the innovative services and the technological development of the companies. Its effects are directly related to the enhanced levels of employee engagement, innovation, improvement and customer care that build long-term competitiveness. These strategies aim to promote innovative work behavior to create, introduce and apply new ideas, processes and products. This paper analyses the WI in rail sector and how COVID-19 affect the industry.

Keywords: Innovation, technology, COVID-19, value chains, competitiveness.

Garazi Carranza Ruiz de Loizaga

Responsable de Innovación y competitividad en MAFEX- Asociación Ferroviaria Española. 

Doctora en Ingeniería de Proyectos. Ingeniera en Organización industrial.

Mundo Imaginario I: cortando el viento II, Manuel García Araujo – Obra seleccionada 24º concurso fotográfico “Caminos de Hierro”

Introduccion 

Ferrocarril es sinónimo de tecnología, eficiencia y sostenibilidad. La industria ferroviaria es un sector importante para Europa, con una facturación de 49.200 millones en 2017 (Comisión Europea, 2019), empleando a 2,3 millones de personas (Berger, R. 2018). El sector ha experimentado un crecimiento general y se espera que crezca aún más hasta llegar a una tasa del 2,7% en 2023 (Berger, R. 2018). Sin embargo, la crisis de la COVID-19 ha amenazado el crecimiento mundial, a lo que Europa ha respondido con una estrategia centrada en el compromiso con la recuperación, el medioambiente y la innovación. Ante esta situación, la competitividad y el crecimiento de la industria se basan, entre otros factores, en la capacidad de innovación de la empresa, siendo la investigación un motor clave para mantener la competitividad del desarrollo técnico del sector en Europa.

Un cambio de paradigma 

La innovación tecnológica es la impulsora principal del futuro de la industria ferroviaria, ofreciendo una gestión y operación de los activos más optimizada, una mayor eficiencia energética y una mayor seguridad.

Las nuevas tecnologías tienen la capacidad de cambiar de forma significativa el tipo de habilidades que requiere la industria ferroviaria. Es evidente que el paso de la COVID ha obligado a la industria a realizar ciertos ajustes para asegurar la viabilidad de sus negocios. Una de las principales consecuencias que nos ha dejado la actual pandemia en las cadenas de suministro ha sido la caída generalizada de la demanda, que poco a poco ha ido recuperándose. 

La nueva realidad obligará a readaptar la estrategia y la gestión en la empresa. En este apartado cabe destacar dos ámbitos de acción: la flexibilización de las cadenas y la necesidad de incorporar nuevos productos/servicios a sus carteras para poder dar respuesta a las necesidades de los clientes. En este sentido, las nuevas tecnologías influirán en las actividades de mantenimiento ferroviario, ya que estos sistemas facilitarán la demanda de estas operaciones. Las tecnologías innovadoras permitirán un mejor seguimiento, diagnóstico y comunicaciones que conducirán a un aumento de las medidas preventivas y predictivas, en lugar de las reactivas como se viene haciendo hasta ahora. Sobre todo, estas tecnologías impulsarán la digitalización del sector y las técnicas de aprendizaje.

A medio plazo, podríamos prever una transformación en los modelos estratégicos y operativos. Cierto es que, antes de la pandemia, ya estaban encima de la mesa elementos disruptivos que invitaban a repensar las cadenas de suministro (Ecosistemas 4.0, robotización, reindustrialización, etc.) pero la COVID-19 ha servido como elemento catalizador para un cambio de paradigma. 

Por consiguiente, la crisis de la COVID-19 ha puesto en relieve la necesidad de acelerar el avance de las innovaciones tecnológicas desarrolladas hasta la fecha, entre las cuales la digitalización es un pilar clave. Ante esta situación, la cultura organizacional de las entidades deber estar preparada para la nueva revolución, que se basará en tecnologías enfocadas a adecuar la demanda a la oferta.

A pesar de la gran presión de las tendencias del entorno empresarial, la apertura de las estrategias de innovación en la industria ferroviaria ha sido más lenta que en otros sectores. De hecho, la prioridad para el sector se ha centrado en la innovación tecnológica para adaptarse a los requisitos del mercado. Conceptos como la inteligencia artificial, el Internet de las cosas, el Blockchain o el Big data son indispensables para realizar una gestión competitiva ante unos mercados cada vez más volátiles, una mayor exigencia por parte de los consumidores y una respuesta compleja del mercado.

Hoy en día no son muchas empresas las que disponen de un modelo capaz de monetizar la inversión realizada en digitalización. Podríamos decir, por lo tanto, que el gran reto para el sector es ofrecer productos innovadores que ofrezcan rapidez y flexibilidad para responder a las cambiantes demandas del mercado. En este sentido, la innovación tecnológica debe implementarse junto con la innovación no tecnológica, donde la innovación en el lugar de trabajo (WI, workplace innovation) representa una oportunidad.

Metodologia 

El articulo se ha desarrollado en base a diferentes estudios empíricos empleando una perspectiva mixta que consiste en combinar componentes de investigación cualitativa y cuantitativa. Los datos utilizados se recopilaron a través de dos encuestas online. La primera encuesta tuvo como objetivos analizar los efectos de la COVID-19 en la industria y la segunda tuvo como objetivo medir la innovación en los lugares de trabajo, empleando para ello los indicadores europeos de WI.

La tipología de las preguntas empleadas para ambas encuestas ha sido variada, empleando respuestas abiertas, preguntas de una opción, de selección múltiple y escala de Linkert para medir el nivel de acuerdo/desacuerdo de las entidades.

Las entidades seleccionadas para este estudio son entidades europeas del sector ferroviario. En el primer estudio participaron 172 empresas seleccionadas al azar de la base de datos de MAFEX (Asociación ferroviaria española). La muestra extraída fue una muestra aleatoria de entidades ferroviarias (operadores y administradores públicos, universidades, industria, centros tecnológicos, ONG, pymes, grandes empresas, etc.) con el objetivo de incorporar gran parte de los agentes del sector ferroviario.

Los datos de la segunda encuesta se recopilaron durante un periodo de 54 días, y la muestra incluyó 203 participantes de 16 países europeos (España, Italia, Polonia, Letonia, Francia, Bulgaria, Suecia, Turquía, Países Bajos, República Checa, Reino Unido, Suiza, Lituania, Alemania, Bosnia Herzegovina, Estonia). 

Los datos se recogieron desde febrero hasta abril 2020.

Promoviendo el crecimiento del sector a través de la innovación

La campaña de recogida de datos se realizó entre los meses de enero y junio de 2019 a través de una encuesta online que fue difundida en redes sociales, webs especializadas y mediante folletos entregados en mano por toda la Comunidad de Madrid. Se obtuvieron un total de 799 cuestionarios válidos. 

La información recogida fue agrupada en 5 grandes bloques (ver tabla en Anexo 2) que incluyen: información sociodemográfica, actitudes personales, variables relacionadas con el viaje habitual y hábitos de movilidad relacionados con Madrid Central.

La COVID-19 ha cambiado el statu quo en la mayoría de los países de la UE. Se han planteado nuevos hábitos y prácticas, que aparentemente han llegado para quedarse. No obstante, para que ello ocurra, es fundamental aprovechar la ventaja competitiva que aportan las tecnologías vinculadas a la industria 4.0. Es probable que las nuevas tecnologías influyan en la demanda de operaciones “prácticas”, operaciones intensivas en mano de obra y actividades de mantenimiento en el ferrocarril.

La apuesta de las empresas del sector para el futuro incluye la reducción de la globalización mediante una transición hacia proveedores más locales. Esta tendencia se explica por la incertidumbre y disrupción causada por la COVID-19. En este sentido, las empresas apuestan por desarrollar modelos de resiliencia basados en información en tiempo real, que les permitan anticipar decisiones estratégicas ante posibles disrupciones y reaccionar a ellas. Otro elemento a destacar es la dotación de mayor flexibilidad en el diseño estratégico con el fin de permitir una adaptación rápida y ágil ante las diferentes alteraciones de las cadenas.

Teniendo esto en cuenta, el éxito de la revolución digital significa que las industrias ferroviarias deben utilizar las mejores tecnologías disponibles, centrándose en el factor humano. Las habilidades no tecnológicas influyen en la actitud del lugar de trabajo hacia la flexibilidad, la adaptación al cambio y la apuesta por el aprendizaje continuo, derivado de la variedad de tecnologías que impactarán en la industria en los próximos años. La innovación en el lugar de trabajo (WI) es un concepto relativamente nuevo (Comisión Europea, 2014) que trata de una combinación de prácticas estructurales y culturales que permiten a los empleados participar en el cambio y la renovación organizacional. Esta innovación se encuentra en la intersección de las habilidades, la tecnología y la gestión de recursos humanos. Según la literatura, podemos ver que el porcentaje de trabajadores europeos implicados en la mejora de la organización o los procesos de trabajo no es realmente alto (47,9%). No obstante, los estudios confirman que las entidades que implementan la innovación tanto tecnológica como organizacional obtienen una ventaja competitiva.

Niveles de estrategias de innovación en los lugares de trabajo
Fuente: Proyecto RailActivation, financiado por la Comisión Europea con Grant Agreement Nº 861887.

Impulsando la innovacion en los lugares de trabajo 

La revisión de la literatura académica confirma que la transformación digital influye en la cultura de la innovación, en los altos niveles de compromiso de los empleados y la capacidad de transformación organizacional e individual. A medida que la inversión tecnológica aumenta, la revolución digital plantea otras necesidades para llevar a cabo con éxito la transformación. En este sentido, la adecuación de valores, procedimientos y experiencias que definan la entidad a través de sus empelados es uno de los mayores retos en la era digital, donde las empresas deben prestar atención al exterior para identificar las barreras que impiden que los equipos sean más productivos. Al identificar estas barreras, se pueden crear espacios más dinámicos que beneficien el bienestar y el desempeño de los empleados.

Por lo tanto, las empresas deben creer en la WI y comprometer al equipo, ya que serán los responsables de implementar las nuevas herramientas y medir los resultados para avanzar progresivamente hacia una cultura totalmente abierta que promueva la transformación digital.

Desde el punto de vista de la introducción de las estrategias de WI en empresas, los métodos se han dividido en 4 grupos principales: nivel individual, nivel organizacional, nivel de proceso, y demostrabilidad de resultados y utilidad de la innovación.

Entre las innovaciones organizativas las mas frecuentes son las nuevas practicas empresariales para organizar los procedimientos (62,3%). La digitalización de las entidades de este nivel se centra principalmente en la innovación en la cadena de suministro, la reingeniería empresarial, la gestión del conocimiento, la producción ajustada y la gestión de la calidad.

Más de la mitad de los encuestados confirmaron que la entidad implementó nuevos métodos para organizar las responsabilidades laborales y la toma de decisiones en sus empresas. Estas mejoras se centran en el uso de un nuevo sistema de responsabilidades de los empleados, trabajo en equipo, descentralización, integración o desintegración de departamentos y sistemas de educación/formación. El 40,7% restante introdujo nuevos métodos de organización de las relaciones externas con otras empresas o instituciones públicas. Estos cambios se centraron principalmente en el uso de alianzas, asociaciones, outsourcing o subcontratación.

Entre los objetivos de las empresas en cuanto a innovaciones organizacionales durante los últimos tres años, se le dio mayor importancia a la mejora de la calidad de los bienes o servicios (60%), la reducción del tiempo de respuesta a las necesidades de los clientes o proveedores (57,5%) y la mejora de la capacidad para desarrollar nuevos productos o procesos (47%). Las empresas que trabajan en el sector ferroviario europeo se apresuran a introducir cambios en sus procesos internos. En particular, se han confirmado grandes cambios en el uso de la tecnología en las formas de coordinar y distribuir el trabajo a los empleados, en el sistema de remuneración, en las políticas de contratación y en la ordenación del tiempo de trabajo.

 

Objetivos de las empresas
Fuente: Proyecto RailActivation, financiado por la Comisión Europea con Grant Agreement Nº 861887.

En cuanto a los cambios en los procesos externos, éstos parecen ser menos importantes que los internos. Más de la mitad de los encuestados han confirmado que sus entidades han implementado nuevos métodos para organizar las responsabilidades laborales y la toma de decisiones. Introdujeron nuevos sistemas de responsabilidades de los empleados, trabajo en equipo, descentralización, integración o desintegración de departamentos, así como sistemas de educación/formación.

IRetos del sector y conclusiones 

La irrupción de la COVID-19 viene emparejada a importantes cambios que afectan al comportamiento de los consumidores, las cadenas de suministro y, por tanto, al buen funcionamiento de las empresas. En este contexto, el sector se enfrenta al reto de alinear de forma ágil e inmediata sus cadenas de suministro con los mercados en los que operan y prepararse para la nueva y futura normalidad, en la que deberán incorporar de forma proactiva elementos como la planificación avanzada y la digitalización, para así disponer de cadenas que impulsen el valor.

Por consiguiente, el desafío a corto plazo para las entidades ferroviarias es hacer coincidir la demanda con la oferta, lo que requerirá una mejor capacidad de planificación, por lo que será necesario agilizar la gestión a través de la digitalización. El mayor desafío a nivel de proceso es promover la planificación como principal elemento de gestión para hacer frente a la incertidumbre y complejidad generada por la crisis de la COVID-19. Esto significa proporcionar al sector una hoja de ruta y la capacidad de tomar las decisiones correctas para responder a las crisis que puedan surgir en el futuro.

Las empresas apuestan claramente por un cambio de paradigma en las cadenas de suministro en el que la flexibilidad, la resiliencia y, sobre todo, la digitalización jugarán un papel clave.

Ante esta situación, el papel de la WI como motor para mejorar los servicios innovadores y el desarrollo tecnológico será aún más importante que antes, especialmente para las pymes: aprender de la experimentación forzada y la inversión en tecnológicas de mitigación de riesgos puede ayudar a las empresas a ser más inteligentes y flexibles. Por ejemplo, la experimentación forzada ha llevado a una mejor compresión del teletrabajo.

Europa tiene un sector ferroviario industrial altamente competitivo, profesional y fuertemente integrado a pesar de las crecientes demandas de movilidad logradas por otros modos de transporte.

La industria ferroviaria hoy en día tiene la capacidad suficiente de implementar las tecnologías innovadoras desarrolladas en otros sectores industriales, representando una oportunidad para liderar el sector a través de la innovación.

En los últimos años se están desarrollando nuevos modelos de negocio y estrategias comerciales, ofreciendo a las empresas ferroviarias nuevas posibilidades tecnológicas y acelerando así la innovación (Comisión Europea, 2019).

Por eso el ferrocarril ha de ser uno de los ejes centrales de las políticas comunitarias y, por ende, nacionales. Se trata de un sector integrador, cohesionador y, como se ha demostrado en los momentos más duros, fundamental para el transporte no solo de personas, sino también de mercancías, alimentos y bienes y equipos de primera necesidad. Es el momento de mirar hacia el futuro fortaleciendo nuestras capacidades, nuestras cadenas de suministro; apostando por la formación, la innovación, la digitalización, la conectividad y, cómo no, la seguridad y la fiabilidad; siendo plenamente conscientes de nuestro papel vertebrador de la sociedad y promotor del desarrollo y el bienestar.